28 de febrero: DÍA DE ANDALUCÍA

Tercer Ciclo, CEIP "Lepanto" (c) Jerónimo Losada

Como todos los años, con el orgullo de ser andaluces, celebramos en el Colegio nuestro Día de Andalucía. Haremos diversas actividades generales, donde participaremos. Pero, también como en cursos anteriores, trabajaremos en 6º de forma específica algunos contenidos referidos a nuestra cultura.

Ya en otros cursos conocimos cómo estamos organizados, cuáles son nuestras instituciones, la diversidad y riqueza de nuestra comunidad autónoma. El pasado curso estuvimos trabajando sobre cada provincia y sus señas de identidad cultural.

Para este curso, donde en el Área de Lenguaje estamos trabajando la POESÍA en general, os proponemos trabajar la poesía andaluza, como forma de expresión artística y de acercamiento a nuestras raíces culturales, su diversidad y su universalidad.

andalucia

 


¿Qué cantan los poetas andaluces de ahora?
¿Qué miran los poetas andaluces de ahora?
¿Qué sienten los poetas andaluces de ahora?

Cantan con voz de hombre, ¿pero dónde están los hombres?
con ojos de hombre miran, ¿pero dónde los hombres?
con pecho de hombre sienten, ¿pero dónde los hombres?

Cantan, y cuando cantan parece que están solos.
Miran, y cuando miran parece que están solos.
Sienten, y cuando sienten parecen que están solos.

¿Es que ya Andalucía se ha quedado sin nadie?
¿Es que acaso en los montes andaluces no hay nadie?
¿Que en los mares y campos andaluces no hay nadie?

¿No habrá ya quien responda a la voz del poeta?
¿Quién mire al corazón sin muros del poeta?
¿Tantas cosas han muerto que no hay más que el poeta?

Cantad alto. Oiréis que oyen otros oídos.
Mirad alto. Veréis que miran otros ojos.
Latid alto. Sabréis que palpita otra sangre.

No es más hondo el poeta en su oscuro subsuelo.
encerrado. Su canto asciende a más profundo
cuando, abierto en el aire, ya es de todos los hombres.

Rafael Alberti

Este poema de Rafael Alberti, nos introduce a una visión de la poesía andaluza donde hay que destacar su riqueza, su universalidad y diversidad, la profundidad de su compromiso y belleza, las aportaciones que a nuestra cultura y a la del país han dado importantes poetas andaluces de antes y ahora.

Antes de comenzar a trabajar sobre algunos de nuestros poetas más signficativos, vamos a a hacer una visita a estos enlaces:

Magnifica página del CP Manuel Pérez que nos acerca la poesía a cada provincia andaluza. La utilizaremos como acercamiento a nuestro estudio

Página que recoge en poemas de Juan Carlos Morales Rodríguez la historia y datos de Andalucía

 

 

 

 

Poetas Andaluces

Elegimos a algunos de los poetas más reconocidos de cada provincia andaluza

Con sus poemas, biografía y obras, os proponemos realizar las actividades que se señalan más adelante.

CÁDIZ CÓRDOBA GRANADA HUELVA JAÉN MÁLAGA SEVILLA

Celia Viñas

María Enciso

Aurora Luque

Rafael Alberti

Pilar Paz Pasamar

José Manuel Caballero Bonal

Felipe Benítez Reyes

Juana Castro

Concha Lagos

Elena Medel

Angeles Mora

Pablo García Baena

Luis de Góngora

Federico García Lorca

Luis Rosales

Rosaura Alvarez

Luis García Montero

Elena Martín Vivaldi

Rafael Guillén

 

Juan Ramón Jiménez

Joaquín Sabina

Bernardo López García

Javier Cano

María Zambrano

Manuel Altolaguirre

Emilio Prados

Mª Victoria Atienza

Gustavo Adolfo Bécquer

Antonio Machado

Luis Cernuda

Blanca de los Ríos

Vicente Aleixandre

Mª de los Reyes Fuentes

 


ACTIVIDADES

 

Os sugerimos las siguientes actividades, para cuya realización tu maestr@ te orientará de como enfrentarte a cada una de ellas:

  • RECITACIONES: elige un poema, memorizalo, haremos recitaciones de poesía. Pero recuerda la entonación, el significado de los versos, los sentimientos que provocan en tí, ...
  • BIOGRAFÍAS: elige también un poeta, busca e investiga sobre su vida y obra, escribe una breve biografía, ilustrándola con una foto o dibujo. Después haremos un pequeño mural para ponerlas todas las de la clase/grupo. Tu maestr@ te orientará de como hacerlo.
  • ILUSTRACIONES: utilizando el horario de educación artística, vamos a realizar la ilustración de una poesía. Utilizaremos las técnicas artísticas que ya conocéis.
  • AUDICIONES: vamos a escuchar también algunos de estos poetas recitando sus propias poesías o interpretadas por otro. Visitaremos algunos de estos enlaces.
  • NUESTROS POEMAS: Taller de poesía: aprovechando el acercamiento a la poesía andaluza, vamos a centrar ahora nuestro trabajo sobre la poesía que venimos trabajando a lo largo del curso, pero esta vez realizándolas sobre nuestra gente, nuestra tierra, nuestros paisajes, nuestros sentimientos, ... Ya sabéis diversas técnicas para construirlas, utilizalas.
  • PUBLICAMOS: posteriormente publicaremos nuestros poemas, tanto para la clase, como un cuadernillo de poemas. También veremos la forma de publicarlo en internet.
  • Mira estos poemas elaborados por tus compañer@s de cursos anteriores y verás el magnífico trabajo que realizaron

 

 

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ALMERÍA

 

 

Celia Viñas

GEOGRAFÍA

Pintaba un mapa mi niño,
¡qué color azul de mar!,
¡qué verde tierno en los valles!,
¡qué montes color de pan!

Pintaba un mapa mi niño
de un país... yo no sé cuál.

Vio que el mar era muy grande
y casi se echó a llorar;
¡oh los pobres marineros
sin un puerto do arribar!

Días y días y días,
sin ver color terrenal,
azules serán sus ojos
de tanto mirar el mar.

Y si sopla el viento cruel,
sus labios llenos de sal
besarán las frías olas,
naufragio en la soledad.

Si llegan a pisar tierra,
de andar no se acordarán,
como patos caminando
se burlará la ciudad.

Pero mi niño ahora es bueno
y se pone a dibujar
un collar de islas pequeñas
que ahora acaba de crear.
¡Ya podrán los marineros
en las islas descansar!

¡Pintaba un mapa mi niño
de un país, yo no sé cuál!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

María Enciso
MADRE AMERICA (fragmento)


Como una palma que desvela el aire
perfil del alba, que la noche cierra,
verde sobre el azul de un mar inmenso,
ardiente orilla, te contemplo América.
Seno de luz, tu entraña generosa,
tus senderos de sol, tu abierta tierra,
y los ríos arterias de tu vida,
para un mundo que el mar dejó en tus playas,
voz quebrada en la angustia de la guerra.
Señalando al espacio, tus montañas,
las sierras grises donde el cóndor vela,
en el hondo silencio de la noche,
en la eterna presencia de la niebla.
Caballos galopando en tus llanuras,
bajo el frío metal de las estrellas.
Valvas opalescentes, madrugadas,
emergen de su luz, marinas perlas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Aurora Luque

Poetas en el puerto (FRAGMENTO)


Ensayan los poetas
en el laboratorio ficticio de la noche
la tensión entre vidas y palabras.
Redes fosforescentes atrapan la ciudad
y hay una consistencia de oráculo en el aire:
sensación de poema necesario a la noche
o sensación de noche vertida en el poema.

 

 

 

 

 

 

 

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CÁDIZ Rafael Alberti Pilar Paz Pasamar  José Manuel Caballero Bonal Felipe Benítez Reyes

 

 

Rafael Alberti
SE EQUIVOCÓ LA PALOMA


Se equivocó la paloma.
Se equivocaba.
Por ir al norte, fue al sur.
Creyó que el trigo era agua.
Se equivocaba.

Creyó que el mar era el cielo;
que la noche, la mañana.
Se equivocaba.

Que las estrellas, rocío;
que la calor; la nevada.
Se equivocaba.

Que tu falda era tu blusa;
que tu corazón, su casa.
Se equivocaba.

(Ella se durmió en la orilla.
Tú, en la cumbre de una rama.)

LA NIÑA QUE SE VA AL MAR

¡ Qué blanca lleva la falda
la niña que se va al mar !
¡ Ay niña, no te la manche
la tinta del calamar !
¡ Qué blancas tus manos niña,
que te vas sin suspirar !
¡ Ay niña, no te la manche
la tinta del calamar !
¡ Qué blanco tu corazón
y qué blanco tu mirar !
¡ Ay niña, no te la manche
la tinta del calamar !


CARACOL

Que no suba el caracol
ni al rosal, ni a la maceta,
ni al almendro, ni a la flor...

Que enseñe los cuernos,
que salga de casa,
que se estire al sol.

¡ Qué caminitos de plata
va dejando el caracol
cuando sale de su casa !

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Pilar Paz Pasamar
A LORENZO VIDAL

En el día de su marcha

Cada vez que levantamos nuestras manos imperiosas,

cada vez que provocamos al sencillo que se asusta,

cada vez que abanicamos la soberbia y la cordura,

cada vez que nos creemos superior sobre los otros,

cada vez que el pobre pájaro por nosotros deja el nido,

cada vez que las hormigas soportan nuestras pisadas,

cada vez que nada vemos al ver ese cielo vívido,,

cada vez que cometemos la omisión de la palabra,

cada vez que nos callamos con violencia sordomuda,

cada vez que retiramos nuestra mano desgastada,

cada vez que el ratoncillo de la casa entra en el cepo,

y la furiosa desgana de la maceta se agosta,

cada vez que repetimos el amor sin repartirlo,

cada vez que nos amamos sólo hacia dentro y de nadie,

por cada vez de estas veces estamos aquí reunidos,

por mi culpa, por mi culpa, nuestra grandísima culpa,

el universo no es tanto tejido noble y sincero,

¡la historia no es tan cabal, y los poetas mentira!

Mienten los poetas, mienten los hombres si no se acogen

a la gran paz inocente de la dádiva y el beso.

Hermanos que proclamáis la paz, me habéis elegido

para cantar suavemente, como me dicta el amor.

En una tarde cualquiera. En una despedida

o comienzo. No sé. Sigo creyendo en el hombre,

y sigo besando a Dios.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

José Manuel Caballero Bonal
MIEDO (fragmento)

Mil veces he intentado
decirte que te quiero,
mas la ardorosa confesión, mi vida,
se ha vuelto de los labios a mi pecho
¿Por qué, niña? Lo ignoro,
¿Por qué? Yo no lo entiendo,
Son blandas tu sonrisa y tu mirada,
dulce es tu voz, y al escucharla tiemblo.
Ni al verte estoy tranquilo,
ni al hablarte sereno,
busco frases de amor y nos la hallo.
No sé si he de ofenderte y tengo miedo.
Callando, pues, me vivo
y amándote en silencio,
sin que jamás en tus dormidos ojos
sorprenda de pasión algún destello.
Dime si me comprendes,
si amarte no merezco.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Felipe Banitez Reyes
INFANCIA

El viento golpea la puerta
del cuarto siempre cerrado.

El viento llama a la puerta.

El viento quiere abrir
la puerta en que detiene su camino
ese caballo blanco con ojos de cristal.

El viento araña
la puerta con su garra de dragón errabundo.

Los sioux y comanches
van tensando sus arcos.

La paloma mecánica
mueve sus alas frías.

Pero el viento
derriba al fin la puerta.

Y deja ver
la habitación de sombra y amargura.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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CÓRDOBA Juana Castro Concha Lagos Elena Medel Angeles Mora Pablo García Baena Luis de Góngora

 

Juana Castro

Fin de curso

Crecían como corzos.
Los hexágonos verdes de las mesas
duraban sólo un sueño.
Luego abrían
sus paraguas de viento
y me dejaban sola
con mi panel de corcho,
con mis ventanas frías
y un ábaco de pena tirado por la alfombra.
Treinta y cinco paraguas por el cielo,
y yo la Mary Poppins más oscura,
recortando la sombra
de otros tantos cachorros voladores
en treinta y cinco
sillitas imposibles.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Concha Lagos

Otra vez

Otra vez a soñar desde el oscuro
imposible por qué, mano tendida,
intentando apresar amor y vida,
fijarle a lo inseguro lo seguro.

Otras veces cabalgando hacia tu muro,
soledad que me tiras de la brida,
seguidora incansable de mi huida,
vencedora en la lucha en que perduro.

Otra vez a mirar arena y cielo
en tu playa sin fin siempre desnuda,
bebiéndome el silencio que te nombra.

Otra vez como ayer perdido el vuelo
por el salto hacia atrás de miedo y duda,
seguida y seguidora de tu sombra.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Elena Medel

El secreto de Heide (fragmento)

Cuando estoy sentada en el borde de la ventana,

mis uñas son el átomo principal de las estrellas:

hoy, por ejemplo, he alcanzado por fin la palabra luna

en la frase viento que araña. Me la pongo en el ombligo.

Escribo otro nombre que no es el mío

con la punta de los dedos de los pies,

removiendo con cuchara las vísceras del vértigo.

Mirando el cielo en una noche de verano,

los cuerpos celestes son miguitas de pan

que los héroes arrastran para no olvidar volver a casa.

Y me digo que quizá la Heidi que los dioses veneran

es la misma que duerme en la copa del árbol

que yo derribo, que bombardeo con las migas de pan

— escupitajos que se engarzan en desiertos embetunados—

que recojo cuando todos me dejan sola.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Angeles Mora
POETICA

Yo sé que estoy aquí
para escribir mi vida.
Que vine poco a poco
hasta esta silla.

Y no quiero engañarme.

Sé que voy a contártela
y que será mentira:
Sobre la mesa sucia
una gota de tinta.

 

 

 

 

 

 

 

 

Pablo García Baena
Rumor oculto


Quiero que sea mi verso
como luna de abril,
como las rosas blancas,
como las hojas nuevas.
Que mi cítara suene
como el agua en la yedra,
que mi canto sea nada
para que lo sea todo
y que a mis versos caigan
heridas las estrellas.

 

 

 

 

 

 

 

Luis de Góngora

Fragmento de ROMANCES

La más bella niña
de nuestro lugar,
hoy viuda y sola
y ayer por casar,
viendo que sus ojos
a la guerra van,
a su madre dice,
que escucha su mal:

Dejadme llorar
orillas del mar.

Fragmento de Ande yo caliente,
y ríase la gente.


Traten otros del gobierno
del mundo y sus monarquías,
mientras gobiernan mis días
mantequillas y pan tierno,
y las mañana de invierno
naranjada y aguardiente,
y ríase la gente.
Coma en dorada vajilla
el príncipe mil cuidados
como píldoras dorados,
que yo en mi pobre mesilla
quiero más una morcilla
que en el asador reviente,
y ríase la gente.
Cuando cubra las montañas
de plata y nieve el enero,
tenga yo lleno el brasero
de bellotas y castañas,
y quien las dulces patrañas
del rey que rabió me cuente,
y ríase la gente.

(...)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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GRANADA Federico García Lorca Luis Rosales Rosaura Alvarez Luis García Montero Elena Martín Vivaldi Rafael Guillén

 

 

Federico García Lorca

El lagarto está llorando

El lagarto está llorando.
La lagarta está llorando.

El lagarto y la lagarta
con delantaritos blancos.

Han perdido sin querer
su anillo de desposados.

¡Ay, su anillito de plomo.,
ay, su anillito plomado!

Un cielo grande y sin gente
monta en su globo a los pájaros.

El sol, capitán redondo,
lleva un chaleco de raso.

¡Miradlos qué viejos son!
¡Qué viejos son los lagartos!

¡Ay cómo lloran y lloran.
¡ay! ¡ay!, cómo están llorando!

Canción tonta.

Mamá
yo quiero ser de plata.

Hijo
tendrás mucho frío.

Mamá
yo quiero ser de agua.

Hijo
tendrás mucho frío.

Mamá
bórdame en tu almohada.

¡ Eso sí !.
¡ Ahora mismo !.

Verde que te quiero verde.

Verde que te quiero verde.
verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar
y el caballo en la montaña.
con la sombra en la cintura
ella sueña en su baranda,
verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Verde que te quiero verde.
Bajo la luna gitana,
las cosas la están mirando
y ella no puede mirarlas.
(...)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Luis Rosales
PORQUE TODO ES IGUAL Y TÚ LO SABES,
has llegado a tu casa y has cerrado la puerta
con aquel mismo gesto con que se tira un día,
con que se quita la hoja atrasada al calendario
cuando todo es igual y tú lo sabes.
Has llegado a tu casa,
y, al entrar,
has sentido la extrañeza de tus pasos
que estaban ya sonando en el pasillo antes de que llegaras,
y encendiste la luz, para volver a comprobar
que todas las cosas están exactamente colocadas, como estarán dentro de un año,
y después,
te has bañado, respetuosa y tristemente, lo mismo que un suicida,
y has mirado tus libros como miran los árboles sus hojas,
y te has sentido solo,
humanamente solo,
definitivamente solo porque todo es igual y tú lo sabes.
CONTIGO [fragmento]

No hay noche, no hay luna, no
hay sol cuando estoy contigo,
tiemblo de quererte tanto,
tiemblo de sentirme vivo,

tiemblo de saber que un día
la espuma se lleva al río,
y en el corazón del hombre
se lleva al tiempo el olvido.

No hay luz, no hay jardín, no hay
noche de otoño contigo,
¡quisiera que se acortara
el tiempo cuando te miro!

contigo para perderme,
para salvarme contigo,
contigo, Abril, para siempre
por los siglos de los siglos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Rosaura Alvárez

DE LA MUERTE EN LA VIDA


Vida mía, no tienes sólo vida.
Me mientes. y te alhajas
con vívidos alientos
-la suprema libido de saberte presente-.
Mas vives el ayer.
Esas vidas que fueron
y respiras y aroman por tu sangre.
Materia que no consta,
que acariciar no puedes,
silencios que te habitan.
Ausencia y convivencia
-nupcias de vida y muerte-
ay, tan aunadas que escisión no cabe.

 

 

 

 

 

 

 

 

Luis García Montero
CANCIÓN AMARGA

En la cara lleva
tres años perdidos
y el frío de las seis de la mañana.

Van a partirte el corazón.
De pronto
la luz apagada,
los pasillos turbios,
la puerta que clava su ruido en la espalda.

Van a partirle el corazón.
Y arrastra
una cadena oscura
de pasiones heladas,
ese frío que cabe solamente
detrás de una palabra.

Y yo la veo caminar,
despacio,
perderse en lo que anda,
fugitiva tristeza que va y viene
de la sombra a la puerta de mi casa.

La luz artificial deja en la calle
el temblor silencioso
de tres barcas ancladas.

cuando ella cruza por mi lado siento
como un golpe de remos
y un murmullo de agua.

RECUERDO QUE ATARDECÍA...

Recuerdo que atardecía,
recuerdo que vi su coche
detenerse,
recuerdo la compañía
de sus ojos en la noche,
sin saberse
tras la boca de un gatillo
que esperaba tembloroso
y asesino,
meterse por un pasillo
de aquel corazón dudoso
sin destino.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Elena Martín Vivaldi

El ala de un recuerdo

Como un aire suave que el verano
nos deja entre la carne y acaricia,
trayéndonos, ausente, la primicia
de un otoño amarillo y más cercano.

Como un agua que llega hasta la mano,
sedienta de esperanza, y la delicia
de su frescura por la sangre inicia,
y calma el corazón. Así, lejano,

en brisas de nostalgias florecido,
el ala de un recuerdo, silencioso,
ha rozado mi alma, y, suavemente,

desde el umbral oscuro del olvido,
un sueño, de su noche, milagroso,
llega claro a mi sed con voz ausente.

La tejedora de sueños (fragmento)

Las manos siguen, bordan,

se mueven, crean, dibujan

los perfiles exactos de los sueños.

De esos sueños que estaban aguardando el instante,

esperando en la sombra

aquel soplo, el impulso

que los moviera, informes,

desde el fondo increado de su esencia, aún confusa,

hacia la luz definitiva, aurora

del presentido día y su mañana.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Rafael Guillén
Poema del no (Fragmento)

Me decías que no. Por tu mirada
pasaban barcos lentamente. Había
gaviotas en tus ojos, en tus blandos,
oscuros ojos grandes,
donde iba cayendo la amargura
como un anochecer de altas sirenas
en los puertos del Sur.
Me decías que no serenamente.
Era un no original, que ya existía
antes que tú, que hablaba por sí mismo
mientras que tú, impotente, absorta, fijos
en mí tus ojos, lo sentías vivo,
palpabas su raíz por tus adentros.
Era un no adivinado,
mudo, pesadamente silencioso.
(...)

RECACHA (fragmento)

Aquí estaba, sentada
en la recacha, así de así, encogida,
acurrucada al sol
la abuela.
Esto era amor. Aquello.
Un tiempo
de negro y de ¡Señor, lo que se inventa!
ponía en derredor de su pequeño
mojoncito huesudo nuevos rostros
mocosos, y otra arruga,
eterno mosquerío, y más sumida
la desdentada boca, tiestos con geranios,
y no recuerdo nada !esta cabeza!
Una como ternura
caldeaba el acoso de las lajas.

Mano seca en las cejas protegiendo
del sol, gracia divina,
los ojos derretidos.
Vencido estar, joroba, a punto casi
de un crujido y ya está. Dios la reciba.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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HUELVA Juan Ramón Jiménez      

 

 

Juan Ramón Jiménez

Canción de Invierno


Cantan. Cantan.
¿Dónde cantan los pájaros que cantan?

Ha llovido. Aún las ramas
están sin hojas nuevas. Cantan. Cantan
los pájaros. ¿En dónde cantan
los pájaros que cantan?

No tengo pájaros en jaulas.
No hay niños que los vendan. Cantan.
El valle está muy lejos. Nada...

Yo no sé dónde cantan
los pájaros -cantan, cantan-
los pájaros que cantan.

BALADA DE LA LUNA EN EL PINO

La luna estaba en un pino,

rosa en el cielo violeta...

Hoy viene en una carreta,

muerto y sin rumor, el pino...

¿Vendrá la luna en el pino?

Sobre el polvo del camino,

¡oh, qué frescura violeta!

¡Cómo gime la carreta

por el morado camino!

¿Vendrá la luna en el pino?

¡Cuán blandamente va el pino

rozando el suelo violeta!

Llanto verde la carreta

llora, del verdor del pino...

¿Vendrá la luna en el pino?

¿Dónde está el lirio divino

de aquel naciente violeta?

¿Lleva, rosa la carreta,

como un esplendor divino?

¿Vendrá la luna en el pino?

La luna estaba en el pino;

hoy viene en una carreta,

muerto y sin rumor, el pino...

¿Vendrá la luna en el pino?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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JAÉN Joaquín Sabina Bernardo López García Javier Cano

 

 

Joaquín Sabina
AY, ROCÍO

Rocío de mi barba cenicienta,

dulcinea del oso y el madroño,

corchea que me canta las cuarenta,

sultana de magüey, jersey de otoño.

Abono de las plantas de mis labios,

lámpara milagrosa de Aladino,

bella durmiente que desgrava agravios,

detergente que lava mi destino.

No vuelvas a rodar por la escalera,

cuando no haya un portero, a ras del suelo,

que medie entre tu alma y los chichones.

Convídame a fundar la primavera,

no me cierres las puertas de tu cielo

lleno de caramelos y bombones

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Bernardo López García

ODA AL DOS DE MAYO (fragmento)

Oigo, patria, tu aflicción,
y escucho el triste concierto
que forman, tocando a muerto,
la campana y el cañón;
sobre tu invicto pendón
miro flotantes pendones,
y oigo alzarse a otras regiones
en estrofas funerarias,
de la iglesia las plegarias,
y del arte las canciones.

Lloras, porque te insultaron
los que su amor te ofrecieron
¡a ti, a quien siempre temieron
porque tu gloria admiraron;
a ti, por quien se inclinaron
los mundos de zona a zona;
a ti, soberbia matrona
que, libre de extraño yugo,
no has tenido más verdugo
que el peso de tu corona!

(...)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Javier Cano

A TU MANERA

A mi Madre.

Yo me inicié en el mundo a tu manera,

mi corazón de ti se alimentaba

y, en ti misma, mi sangre adivinaba

una ilusión vital de primavera.

En ti sentí la luz por vez primera;

la vida que tu pecho amamantaba

era un súbito mar que me inundaba

toda mi singladura venidera.

En ti aprendí a mirarme en la precisa

profundiad inmóvil de la fuente,

hasta reconfortar mi voz cansada.

Mas ha pasado el tiempo y, tan de prisa

que ya me pesa el mundo y, nuevamente

me quiero concebir en tu mirada.

(del libro "Inventario Medido")

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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MÁLAGA María Zambrano Manuel Altolaguirre Emilio Prados Mª Victoria Atienza

 

María Zambrano
Delirio del incrédulo

Bajo la flor, la rama
sobre la flor, la estrella
bajo la estrella, el viento.
¿Y más allá? Más allá ¿no recuerdas?, sólo la nada
la nada, óyelo bien, mi alma
duérmete, aduérmete en la nada
si pudiera, pero hundirme.

Ceniza de aquel fuego, oquedad
agua espesa y amarga
el llanto hecho sudor
la sangre que en su huida se lleva la palabra
y la carga vacía de un corazón sin marcha.
De verdad ¿es que no hay nada? Hay la nada
y que no lo recuerdes. Era tu gloria.

Más allá del recuerdo, en el olvido, escucha
en el soplo de tu aliento.
Mira en tu pupila misma dentro
en ese fuego que te abrasa, luz y agua.

Mas no puedo. Ojos y oídos son ventanas.
Perdido entre mí mismo no puedo buscar nada
no llego hasta la Nada.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Manuel Altolaguirre
MIRADAS

Ojos de puente los míos
por donde pasan las aguas
que van a dar al olvido.
Sobre mi frente de acero
mirando por las barandas
caminan mis pensamientos.

Mi nuca negra es el mar,
donde se pierden los ríos,
y mis sueños son las nubes
por y para las que vivo.

Ojos de puente los míos
por donde pasan las aguas
que van a dar al olvido.

PLAYA

A Federico García Lorca

Las barcas de dos en dos,
como sandalias del viento
puestas a secar al sol.

Yo y mi sombra, ángulo recto.
Yo y mi sombra, libro abierto.

Sobre la arena tendido
como despojo del mar
se encuentra un niño dormido.

Yo y mi sombra, ángulo recto.
Yo y mi sombra, libro abierto.

Y más allá, pescadores
tirando de las maromas
amarillas y salobres.

Yo y mi sombra, ángulo recto.
Yo y mi sombra, libro abierto.

TUS PALABRAS

Apoyada en mi hombro
eres mi ala derecha.
Como si desplegaras
tus suaves plumas negras,
tus palabras a un cielo
blanquísimo me elevan.

Exaltación. Silencio.
Sentado estoy a mi mesa,
sangrándome la espalda,
doliéndome tu ausencia.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Emilio Prados

MEDIA NOCHE

Duerme la calma en el puerto
bajo su colcha de laca,
mientras la luna en el cielo
clava sus anclas doradas.

¡Corazón,
rema!

VEGA EN CALMA
Cielo gris.
Suelo rojo...

De un olivo a otro
vuela el tordo.

(En la tarde hay un sapo
de ceniza y de oro).

Suelo gris.
Cielo rojo...

Quedó la luna enredada
en el olivar.

CANCIÓN

No es lo que está roto, no,
el agua que el vaso tiene:
lo que está roto es el vaso
y, el agua, al suelo se vierte.

No es lo que está roto, no
la luz que sujeta al día:
lo que está roto es el tiempo
y en la sombra se desliza.

No es lo que está roto, no
la sangre que te levanta:
lo que está roto es tu cuerpo
y en el sueño te derramas.

No es lo que está roto, no,
la caja del pensamiento:
lo que está roto es la idea
que la lleva a lo soberbio.

No es lo que está roto Dios,
ni el campo que Él ha creado:
lo que está roto es el hombre
que no ve a Dios en su campo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mª Victoria Atienza
MAR

Bajo mi cama estáis, conchas, algas, arenas:
comienza vuestro frío donde acaban mis sábanas.
Rozaría una jábega con descolgar los brazos
y su red tendería del palo de mesana
de este lecho flotante entre ataúd y tina.
Cuando cierro los ojos se me cubren de escamas.

Cuando cierro los ojos, el viento del Estrecho
pone olor de Guinea en la ropa mojada,
pone sal en un cesto de flores y racimos
de uvas verdes y negras encima de mi almohada,
pone henchido el insomnio, y en un larguero entonces
me siento con mi sueño a ver pasar el agua.

 

 

 

 

 

 

 

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SEVILLA Gustavo Adolfo Bécquer Antonio Machado Luis Cernuda Blanca de los Ríos Vicente Aleixandre Mª de los Reyes Fuentes

 

 

 

Gustavo Adolfo Bécquer

¿Qué es poesía?

¿Qué es poesía?, dices mientras clavas
en mi pupila tu pupila azul.
¡Que es poesía!, Y tú me lo preguntas?
Poesía... eres tú.

No sé lo que he soñado

No sé lo que he soñado
en la noche pasada.
Triste, muy triste debió ser el sueño
pues despierto, la angustia me duraba.

Noté al incorporarme
húmeda la almohada
y por primera vez sentí, al notarlo,
de un amargo placer henchirse el alma.

Triste cosa es el sueño
que llanto nos arranca,
mas tengo en mi tristeza una alegría...
¡Sé que aún me quedan lágrimas!

Volverán las oscuras golondrinas

Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y otra vez con el ala a sus cristales
jugando llamarán.

Pero aquellas que el vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha a contemplar,
aquellas que aprendieron nuestros nombres....
ésas... ¡no volverán!

Volverán las tupidas madreselvas
de tu jardín las tapias a escalar
y otra vez a la tarde aún más hermosas
sus flores se abrirán.

Pero aquellas cuajadas de rocío
cuyas gotas mirábamos temblar
y caer como lágrimas del día....
ésas... ¡no volverán!

Volverán del amor en tus oídos
las palabras ardientes a sonar,
tu corazón de su profundo sueño
tal vez despertará.

Pero mudo y absorto y de rodillas
como se adora a Dios ante su altar,
como yo te he querido..., desengáñate,
así... ¡no te querrán!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Antonio Machado
PROVERBIOS Y CANTARES - XXIX

Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar.


Tus ojos me recuerdan
las noches de verano,
negras noches sin luna,
orilla al mar salado,
y el chispear de estrellas
del cielo negro y bajo.
Tus ojos me recuerdan las noches de verano.
Caballitos.

Pegasos, lindos pegasos,
caballitos de madera.
Yo conocí, siendo niño,
la alegría de dar vueltas
sobre un corcel colorado
en una noche de fiesta.
En el aire polvoriento
chispeaban las candelas
y la noche azul ardía
toda sembrada de estrellas.
Alegrías infantiles
que cuestan una moneda
de cobre, lindos pegasos
caballitos de madera.

 

 

 

 

 

 

 

 

Luis Cernuda
EL ANDALUZ

Sombra hecha de luz,
Que templado repele,
Es fuego con nieve
El andaluz.

Enigma al trasluz,
Pues va entre gente solo,
Es amor con odio
El andaluz.

Oh hermano mío, tú.
Dios que te crea,
Será quien comprenda
Al andaluz.

MÁLIBU

Málibu
Olas con lluvia.
Aire de música.

Málibu
Agua cautiva.
Gruta marina.

Málibu
Nombre de hada.
Fuerza encantada.

Málibu
Viento que ulula.
Bosque de brujas.

Málibu
Una palabra,
Y en ella, magia.

Quisiera estar solo en el Sur

Quizás mis lentos ojos no verán más el Sur
De ligeros paisajes dormidos en el aire,
Con cuerpos a la sombra de las ramas con flores
O huyendo en un galope de caballos furiosos.

El sur es un desierto que llora mientras canta,
Y esa voz no se extingue como pájaro muerto;
Hacia el mar encamina sus deseos amargos
Abriendo un eco débil que vive lentamente.

En el sur tan distante quiero estar confundido.
La lluvia allí no es más que una rosa entreabierta;
Su niebla misma ríe, risa blanca en el viento.
Su oscuridad, su luz son bellezas iguales.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Blanca de los Ríos
Todo Respira Amor...

Todo respira amor: la mariposa
se sacia de perfumes y de luz;
ebrios de aromas los insectos vuelan
vacilantes, temblando en el azul.
Las ramas de los árboles se besan?
¡Qué más himno, Señor, que el mes de abril!
¡Hasta en la charca resplandece el cielo
y hasta en el fango inmundo ama el reptil!
Cuando los cielos y la tierra brillan
rebosando de músicas y amor,
siento un dolor tan grande como el mundo:

¡Tengo celos de toda la creación!

 

 

 

 

 

 

 

 

Vicente Aleixandre
ADOLESCENCIA

Vinieras y te fueras dulcemente,
de otro camino
a otro camino. Verte,
y ya otra vez no verte.
Pasar por un puente a otro puente.
—El pie breve,
la luz vencida alegre—.

Muchacho que sería yo mirando
aguas abajo la corriente,
y en el espejo tu pasaje
fluir, desvanecerse.

EL ESCUCHADOR
(GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER)

Mueve el viento.
Mueve el velo
quedo.

Mueve el aire.
Mueve el arce.
Vase.

Luz sin habla.
Voz callada.
Clara.

Sombra justa.
Suena muda.
Luna.

Y él la escucha.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mª de los Reyes Fuentes
Ya este río cruzando por el alma
de Córdoba y Sevilla,
se llevaba la sangre y los suspiros, desde la savia el pétalo
de Córdoba y Sevilla.
Y se arrojaba al mar definitivamente desde Córdoba
dando su curso un quiebro de jinete que huye y que decide
tirar por una senda más al Sur
que corte y que le alcance antes el mar,
antes la apoteosis o la muerte.

 

 

 

 

 

 

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AUDICIONES

A través de estos enlaces, y otros que podremos buscar en la red, vamos a escuchar las voces de algunos de estos poetas. También la interpretación que a sus poemas les han dado otr@s:


 

 

 

También os dejamos otros enlaces referidos a Andalucía, fundamentalmente como consulta y ayuda, y que ya utlizamos en el pasado curso:

Enlaces por provincias (Diputaciones Provinciales):

Enlace a la web de la Junta de Andalucía, para ver sus instituciones, símbolos, Consejerías, ... y otros enlaces relacionados.

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HIMNO DE ANDALUCÍA


La bandera blanca y verde
vuelve, tras siglos de guerra,
a decir paz y esperanza,
bajo el sol de nuestra tierra.

¡Andaluces, levantaos!
¡Pedid tierra y libertad!
¡Sea por Andalucía libre,
España y la Humanidad!

Los andaluces queremos
volver a ser lo que fuimos
hombres de luz, que a los hombres,
alma de hombres les dimos.

¡Andaluces, levantaos!
¡Pedid tierra y libertad!
¡Sea por Andalucía libre,
España y la Humanidad!

Un pueblo es, en primer término, un repertorio de costumbres.
José Ortega y Gasset

 


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